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Descripción:
En el ámbito alimentario:, tenemos un aceite excelente para ensaladas y crudités. No es conveniente para freir a fuego fuerte, pero en platos como pescados o aves da un toque especial que realza el gusto. En pastelería es usado, en algunos casos, para reemplazar a la mantequilla, aportando ligereza.
Tópico: como base de masaje es un aceite más fluido que el de almendras, penetra la piel rápidamente sin dejar sensación grasa. Combina con cualquier aceite esencial. En masaje terapéutico tiene bastante relevancia.
Cosmética: Se emplea en preparaciones para todo tipo de piel, especialmente para ser usado en las grasas o mixtas, ya que se absorve rápidamente sin tapar los poros además de tener ciertas propiedades reguladoras de la secreción sebácea. Muy usado en el cremas faciales, corporales y de manos, aportando humectación y suavidad de la piel. Es un aceite muy nutritivo, aceptado por todo tipo de piel y evita irritaciones y alergias. Ideal como aceite de día. En dermatología es un buen emoliente natural, lubrica y protege también la epidermis seca, desgastada o escamosa, siendo usado para pieles dañadas, atenuación de cicatrices y estrías, cuidados del sol, labios resquebrajados y secos, etc. Es óptimo para aplicación en pieles jóvenes como las de los bebés. Además se usa para mejorar las condiciones del cabello, especialmente en zonas de clima árido y para la piel seca en los pies.
Composición: 100% aceite de avellana. Contiene alfatocoferol (vitamina E) de origen natural. Sin colorantes ni conservantes de síntesis.
Posología:
Nutrición: Aceite excelente para ensaladas y crudités. No freir en fuego fuerte. Cosmética: Se emplea en preparaciones para todo tipo de piel, especialmente para ser usado en las grasas o mixtas, ya que se absorve rápidamente sin tapar los poros. Buen aceite de masaje y para base de aromaterapia.