En la actualidad, también determinan cuanto tiempo y con que calidad vivimos.
Los
Alimentos Funcionales son aquellos que además de
aportar sus nutrientes cumplen determinados roles en el organismo:
Ayudan a prevenir enfermedades, contribuyen a
mejorar el rendimiento, compensan
carencias nutricionales y ayudan a
sentirse bien.
Algunos ejemplos…
Alimentos naturales ricos en
vitaminas y minerales.
Alimentos Fortificados o Enriquecidos: aquellos a los que se les ha agregado uno o varios nutrientes como
Fibra, Hierro, Omega 6, Calcio.
Alimentos funcionales con objetivos de
mejorar perfiles nutricionales de la población.
FITOQUÍMICOS:
sustancias naturales con propiedades hormonales similares a las del organismo. Especialmente presentes en
soja y lino.
Alimentos a los que se les ha removido un componente como
Grasas saturadas , sodio, gluten.
Alimentos a los que se ha modificado uno o más de sus ingredientes que combinan los beneficios del
lácteo con las buenas acciones de las bacterias
Probióticos
Bifidobacterias y Lactobacilos, capaces de sortear el paso por el estómago y cumplir su función en el intestino protegiendo la salud y defensas de su anfitrión a través del cuidado de la
salud digestiva.
¿Para quiénes están indicados?
Bebes, embarazadas, adultos mayores, personas que atraviesen situaciones que afecten particularmente algún nutriente, ejemplo
anemia, personas con predisposición a
enfermedades cardiovasculares,
colesterol alto y toda persona que no logre cubrir las necesidades de
nutrientes con la dieta sea cual fuere el motivo.
Tiene sentido consumir
leche extra calcio siempre que no se tomen las 2 tazas diarias recomendadas o elegir una con
Omega 9 si hay predisposición a una enfermedad cardíaca o si no se logra mejorar los perfiles de
colesterol.
Fuente:
www.elobservador.com